sábado, 19 de enero de 2019

“Inocencia”, un acercamiento diferente a la historia



Por: Ramón Torres


Conmovedor, quizás sea el calificativo más cercano al filme “Inocencia”, del realizador Alejandro Gil, quien lo estrenó dentro del marco del último Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, que cada año se efectúa en La Habana, y tendrá su premier fuera de ese acontecimiento el próximo 29 de enero.
Sin pretensión de erigirme crítico de arte, aventuro mi rúbrica a favor de la cinta debido al impacto generado en la audiencia: primero, gracias al indiscutible desempeño de los jóvenes actores que representaron a los ocho estudiantes de Medicina fusilados el 27 de noviembre de 1871; segundo, por el alcance fotográfico y la recreación de esa Cuba decimonónica; y por último, la esmerada labor de todo el equipo para narrar los hechos, muchos de ellos escamoteados, ignorados o mal resueltos por la historiografía nacional.
El director, con una de las actrices del filme
La película en cuestión relata de forma amena y sin tapujos el contexto epocal, cuando en la región oriental cubana se desarrollaba una feroz lucha por la independencia, mientras la capital se debatía entre temerosos representantes del poder colonial español, los cuerpos de voluntarios fieles a la metrópoli que exigían el asesinato brutal de un grupo de niños jóvenes acusados sórdidamente de violar la tumba del periodista peninsular Gonzalo Castañón, y el pueblo enardecido que abogaba por la liberación.
Como dato curioso, por primera vez (al menos que yo conozca) aparece un audiovisual que aborda el intento suicida de miembros de la Sociedad Abakuá para evitar el fusilamiento de los estudiantes de Medicina, pues se dice que al menos uno era miembro de la entidad.
Aunque la historia necesita todavía un documento que avale esa última parte de los hechos, la oralidad popular se ha encargado de mantener vivo el detalle, e incluso se sabe que integrantes de la hermandad religioso-mutualista efectuaron sendas reuniones en la fábrica de tabaco Romeo y Julieta y en el Hospital de Beneficencia, supuestamente, para ultimar la estrategia de rescate.
Los abakuá consideran que no fueron ocho las víctimas de aquel aciago día, sino trece, si se adicionan cinco ekobios negros que resultaron ultimados durante el ataque a los voluntarios (más de mil bayonetas) que custodiaban la cárcel de La Habana.
El filme se erige, entonces, como una nueva forma de contar la historia, un reclamo por la reivindicación de aquella parte no descrita por el poder hegemónico que trató de eclipsar o restar importancia a esos cimarrones urbanos, hermanados tal vez con alguno de los muchachos no por lazo de sangre, pero sí por acto de fe ante la religión.

sábado, 12 de enero de 2019

Exposición “Los Mensajeros de Olofi” en San Severino



Por: Ramón Torres
Algunos de los artistas participantes en la muestra
Entre los días 12 de enero y 12 de febrero de 2019, estará abierta al público la exposición colectiva “Los Mensajeros de Olofi”, que en el matancero Castillo de San Severino se dedica al Día de África y al aniversario X de la creación del proyecto Unesco “Ruta del Esclavo”.

Alrededor de veinte hacedores de la plástica de la región yumurina se organizaron en esta ocasión para mostrar desde diversas perspectivas visuales la impronta africana en su quehacer artístico y como parte de la continuidad histórica que heredaron de sus ancestros.
En el aniversario X de la declaración de la Ruta del Esclavo por la Unesco y para celebrar el 25 de enero el Día de África, el Proyecto AFROARTE y el Museo de la Ruta del Esclavo organizaron la muestra colectiva integrada por autores de diversas generaciones a través de la fotografía, pintura, escultura, dibujo y las artes aplicadas.
Durante la presentación, la Licenciada Idania Álvarez Ortega, especialista de Artes Visuales se refirió a las obras de Elpidio Guerra Arroyo (fallecido) y al querido Mirito, negro tabaquero devenido pintor “Naif” de frescura sin igual. También recordó a otro desaparecido físicamente, cuyas pinturas figuran en la expo: Manuel Moinelo, incansable creador que recrea con aire singular el tema africano y su diáspora.
Drake agradece el reconocimiento
“Esta exposición ha tenido a bien recoger el trabajo de una serie de artistas de la plástica y por supuesto Agustín Drake —agregó—, cuya obra es indetenible por diversa, múltiple y rica en imaginación. Todos somos privilegiados al poder apreciar esta muestra de la cultura matancera. No dejamos de reconocer nunca nuestra memoria histórica, desafortunadamente llegada aquí por medio de la trata negrera, pero que dejó profundas raíces en nuestra nacionalidad”.
El octogenario Agustín Drake Aldama, a quien su avanzada edad no le impide seguir cautivando con lo más genuino de su arte, resultó invitado especial, ocasión que sirvió para que distintas instituciones del territorio mostraran su agradecimiento por su labor a favor del arte.
“No sé si me lo merezco o no —dijo Drake en el momento de la inauguración—, pero sí quería estar presente. No sé cómo catalogarme, sin negro viejo o viejo negro; pero esto que mostramos aquí es parte de lo que África nos ha legado.”

jueves, 10 de enero de 2019

De la instalación al dibujo



Por: Ramón Torres
Algunas de las obras de la colección "Orichas", de Alexis Cardona

Conocí al avileño Alexis Cardona durante una de sus propuestas de instalación. Se trataba de “La historia del ferrocarril”, a la que siguieron “La historia del tabaco” y “La historia del azúcar”, por solo mencionar algunas. En cualquiera de los casos, siempre acaparaba la atención del público por la original manera de mostrar sus piezas, que eran todas desarmables, cual si se tratara de organizar un rompecabezas, incluyendo el cuerpo de personas, plantas, animales o las construcciones.
Pero Alexis es inconforme, y quiso sorprender a su público este aniversario XXXIII de la Casa de África en La Habana con una propuesta diferente. Por eso su presentación consistió esta vez en dibujos temáticos, también vinculados con la esclavitud.
¿Por qué el salto?
“Siempre me interesa cambiar, innovar, ser dinámico. Además, cuando hacía instalaciones, igual tenía que realizar primero el dibujo de lo que pretendía alcanzar. Así que decidí incorporarlo en mi obra.
”Las instalaciones pueden ser buenas, pero transportarlas resulta a veces muy complicado. La pintura ofrece más posibilidad en este sentido”.
Entonces… ¿pintas desde el principio?
“Desde luego. Allá en Ciego de Ávila, de donde provengo, empecé con dibujos de pequeñas piezas que luego reproducía en madera. Era como una maqueta, antes de llevarla al otro formato. Es decir, que desde muy temprano ya dibujaba, aunque nadie supiera de ello”.
Alexis, un artista de la plástica para respetar
Sin embargo, el cambio no te alejó de las raíces; pues, sigues trabajando la heredad africana.
“Las obras con el tema raza, con el tema relacionado a la cultura, tenemos que llevarlas a todas la técnicas posibles para darlas a conocer al público. Hago este trabajo en honor a mis ancestros. Me gusta llevar esa historia, porque además fueron muy maltratados. Todas las ciudades fueron construidas con fuerza de trabajo negra, esclava, y no se nos cita, no aparecemos en ninguna referencia historiográfica”.
Quizás por eso la insistencia en hacer historia a tu manera.
“Es una manera diferente de contar los hechos. Por ejemplo, siempre se ha dicho que los mejores tabaqueros estaban en Pinar del Río, pero los hubo ¡y muy buenos¡ en otras regiones del país, que lo vendían a los barcos, en los muelles, pero de esos no se habla”.
¿De qué materiales te nutres para contar tu historia?
“No solo leo lo que hay en los libros, me gusta mucho escuchar; es decir, lo que se transmite por vía oral también resulta muy importante. Visito asilos, converso con los mayores y comparo la información. Todo eso me sirve como fuente, y luego paso a elaborar eso que tú llamas otra historia, ya sea en instalaciones o ahora, a través del dibujo. El resultado siempre va a ser el mismo, rescatar lo que otros han pasado por alto”.

miércoles, 9 de enero de 2019

Peter Kloehn: De la fotografía al documento


Altar Virgen de Regla (impresión a color
Altar de Pablo (impresión digital)

Por: Ramón Torres


La fotografía se convierte en documental, cuando se trata de la información visual en manos de Peter Kloehn. Lo demuestran sus más de 15 años de labor ininterrumpida captando imágenes de diversas culturas, tanto en Argentina, como Uruguay, Brasil o recientemente en Cuba.
Ha sido profesor de Historia de la Fotografía en la Universidad de Nueva York, y ahora imparte docencia en la Escuelas de Artes Visuales de la misma ciudad.
En Cuba, montó este 9 de enero un documental fotográfico, dentro del marco de la plenaria final del XXIII Taller Internacional de Antropología Social y Cultural “Entre cubanos”, que concluyó hace apenas unas horas en el prestigioso Museo Casa de África de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.
Altar con bandera roja (impresión digital
Se trata de una selección inconográfica cargada de espiritualidad, donde se mezclan altares habaneros que trazan el mestizaje de la nación caribeña: lo mismo un hechicero perteneciente a la religión de Palomonte, que símbolos fascinantes alusivos a la Regla de Ocha o Santería.
Imágenes que contrastan y dialogan con el observador, bajo una óptica expresiva y natural, composiciones que denotan  el orden hierático que las motiva, donde cada posición determina el lenguaje funcional de la obra en su conjunto.
Según el propio autor durante la intervención inaugural, este es un proyecto “que originalmente comenzó en 1896 en Bahía, Brasil, cuando se produjo una alteración tanto intelectual como figurativa dentro de una pequeña habitación en una casa residencial templo, casi idéntica a las casas adyacentes.
Mural con tigre (impresión digital)
“En la esquina de la habitación había una diosa del mar azul (Yemanja) bajo una estrella fugaz de cartón; a su lado se encontraba una plataforma de dos niveles con estatuas enfrente, y directamente, había tres muñecas rubias de tres pies de ojos azules en pinaforas blancas que saludaban a la cámara.
”Esta primera impresión de la otredad no ha sido exagerada en lo absoluto: fue una experiencia intimidante, pero a la vez estimulante, fue estar ante una presencia sobrecogedora de profundo poder y belleza. Ello sirvió de escenario para que en los años siguientes diera lugar un registro visual de más de trescientos altares en todo Brasil, Argentina y Uruguay”.
Ahora Peter Kloehn enriquece su catálogo con las “congelaciones” cubanas, y nos regala su perspectiva de imágenes católicas sincretizadas con la Regla de Ocha, de matriz yoruba, y otras homólogas “tomas” del acontecer “palero” (de antecedente bantú) en los más insospechados rincones de la urbe capitalina.