miércoles, 7 de junio de 2023

Bibliografía del cuerpo: entre el sonido y el gesto

 Por: Lixandra Díaz Portuondo

Puede ser una imagen de 9 personas 

Como parte de las celebraciones por la Jornada del bibliotecario, se dieron cita en el Museo Casa de África, profesionales y estudiantes del gremio para debatir sobre los retos de la disciplina.

El objetivo principal fue establecer, o más bien, esclarecer los nexos indiscutibles que hay entre la gestión de la información y la cultura de matriz africana.

El Dr.C Ramon Torres Zayas, periodista y vicedirector del Instituto Cubano de Antropología, condujo el espacio "Bibliografía del cuerpo: entre el sonido y el gesto" donde, a base de construcción colectiva se llegó a una perspectiva diferente para desmitificar el asunto.

Puede ser una imagen de 10 personas y personas estudiando 

¿Fueron la escritura y el papel los únicos medios para preservar la información de nuestros antepasados?

Torres Zayas comenzó apostando por un cambio de mentalidad. "Si bien intentamos mantener un discurso renovador, hemos sido formados bajo una sociedad occidental que, en materia de información, comprende las bibliotecas como un espacio físico. Sin embargo, debemos entender también como biblioteca el sitio donde se unen música, danza, voces, elementos de la naturaleza como testimonios de una época".

En África, por ejemplo, el clima y las termas impedían la conservación perdurable del papiro por lo que el africano puso en marcha otras maneras de resguardar y transmitir su información.

Ejemplo de ello es el tambor que determinó la rítmica del lenguaje y devino símbolo de fiestas, advertencias, cantos ceremoniales y rituales dentro de la historia comunicativa y, más tarde, un elemento clave para la preservación de la cultura como parte de los procesos de resistencia cultural.

Otro ejemplo es la Sociedad Abakuá, que ha mantenido sus elementos culturales fundamentalmente a través de la lengua. Vale resaltar que dichos saberes se legitiman aún en el lugar de la práctica.

A propósito, Torres Zayas señala que aunque se reproduce la mirada negativa de la Sociedad y no sus aportes culturales, está presente como símbolo de la sociedad en toda la narrativa cubana a partir del siglo XIX.

Puede ser una imagen de 7 personas y personas estudiando 

El lenguaje del ireme es resultado también de la información que resguarda el iniciado en su mente cual biblioteca. Esta información ha sido adquirida de generaciones anteriores, de hermanos que han acopiado dicha sabiduría como bibliotecas andantes.

"Si bien los centros de documentación cumplen una función, debemos asumir nuevas formas de encontrar, resguardar, transmitir la información e incluir, como parte de una gestión de la información más holística, aquellos aprendizajes y testimonios que poseen los portadores culturales y que transmiten oral o artísticamente", apuntó.

Añadió que "hay toda una biblioteca del cuerpo, del sonido, del alma del África Subsahariana" que debemos rescatar, y tener en cuenta a la hora de contabilizar los saberes, la información que manejamos.

#investigacion #cuba #museos #antropologia #comunicacion #biblioteca #BibliotecaHistoriaGlobal #archivistica #Gestiondelainformacion


jueves, 25 de mayo de 2023

Prerrogativas por África

Por: Ramón Torres

 

DrC. Julio Moracén, imparte un reciente posgrado sobre Patrimonio cultural inmaterial negro

Estas son las prerrogativas que te da un blog personal: puedes escribir a tu nombre, independientemente del lugar que ocupes. Y hoy, Día Internacional de África, lo hago desde la institución que represento, pero no con la verticalidad a la cual se nos tiene acostumbrados; sino, en el plano horizontal, de dónde casi nunca se habla.

El Instituto Cubano de Antropología (ICAN), centro donde trabajo, empezó su jornada por el continente africano bien iniciado el año, cuando nos sumamos Virgen, Yaniela, María del Rosario, Lorian, Lixandra, Jenny y yo al  XXVII Encuentro de Antropología Sociocultural Entre cubanos, que auspicia el Museo Casa de África.

Ahora, cuando llega el 25 de mayo, fecha de la conmemoración, el ICAN celebró la efeméride por todo lo alto durante su espacio “Encuentros”, un coloquio dedicado a las religiones de antecedente africano que persisten en Cuba como parte de la identidad nacional.

Pero ningún cónclave se hace solo. Por ello es preciso reconocer a esos actores que, desde las sombras, les imprimen vida a los acontecimientos y generalmente quedan en el anonimato. De ahí que me niegue a perder la oportunidad de ratificar a amigos que desde el exterior han dado su aporte material o espiritual: Elieser González, Robby Gee, Nuria López Torres, Ricardo Ochoa, Cristian Mauricio Vera, Pascale Riou, Yassén Pérez, Jordán Emilio Mateo, Yeimer Arango y Dowglas Reyes.

 

El alemán Robby Gee (al centro con el bonkó enchemillá), dando lo mejor de sí 

También los ekobios Yosnel Torriente, Maykel Bueno, Rolando Fleixas y Odyn Nuevas, esos que lo mismo en Casa de África, el ISA o el propio Instituto han estado como portadores en caso necesario, igual que el proyecto músico-danzario Y7, esos niños y adolescentes que no dejan apagar la lucecita que nos une al continente ancestral.

Dentro del ICAN nada funcionaría sin la mágica presencia de Isabel Reyes y su empeño colaborativo durante esta tercera edición del Diplomado en Antropología, o los posgrados todos que tienden puentes con África y cuyos títulos hablan por sí solos: en febrero “Epistemología de los estudios afrocubanos” (DraC. Kali Argyriadis, Francia); marzo “Antropología simbólica” (DrC. Saúl Millán, México); abril “El ritual en las religiones afroamericanas: miradas antropológicas (DraC. Enma Gobín, Francia) y mayo “Patrimonio cultural inmaterial negro: políticas de representación y dialéctica de identidades” (DrC. Julio Moracén Cuba/Brasil).

Isabelita, junto a Javier Lafita y Ulises González son pilares insustituibles en esta batalla por resignificar nuevos escenarios desde la antropología, claro, todos bajo la conducción de Estrella González, quien deposita la confianza, pero también controla.

 

Un momento de amplios debates por el Día de África en el ICAN

Mis inolvidables hermanos y hermanas de la Casa de África de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana y del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas no pueden faltar, pues ellos y ellas me han ayudado a crecer y han estado ahí, siempre que los he necesitado.

Desde luego, mi esposa, incansable colaboradora, pues su brújula no va hacia el norte, sino directo al África, porque ha estado conmigo durante más de 25 años en la pelea y, sin afanes académicos (ya lo dije, se trata de gente que me apoya desde las sombras), ha aportado mucho al entendimiento.

No es que África sea El Continente, sino que como cuna de la humanidad, merece un respiro, después que ha sido tan llevada y traída —literalmente—, a la vez que estereotipada, mal tratada y sacudida.