Por Pascale Riou

Raphael
Borontini. “Toussaint, el centurión negro”
“No hay nada que no puedan cambiar los hombres unidos“, dice
Mo Laudi (Ntshepe Tsekere Bopape ), el comisario de la exposición Globalisto,
una filosofía en movimiento, que desde el pasado 25 de junio de 2020 y
hasta el próximo 16 de octubre de 2022 anda pedida por el Museo de Arte Moderno
y Contemporáneo de la ciudad de Saint
Etienne (Francia) en el marco de la Bienal Internacional de Diseño cuyo
invitado especial es África .
Globalisto se funda en
el “botho” o “utungu” de Suráfrica, o sea un espíritu de convivencia y generosidad
.
Mo Laudi
es un artista, Dj, productor, compositor de música afro-electrónica (Suráfrica,
Francia, Inglaterra) Globalisto fue
primero un proyecto musical y dio este nombre a la exposición
Los 19 artistas, que
viven o tienen orígenes en África y fueron reunidos por Mo Laudi para presentar una exposición colectiva, cuestionan la sociedad actual desde una
perspectiva panafricana con el fin de abrir caminos hacia la posibilidad de
cambiar el relato proponiendo la transformación, inclusión y gratitud, abrir
caminos hacia una conversación sobre un pasado compartido aunque doloroso, que
permita —pese a las heridas— construir un porvenir con ideas y creaciones
nuevas.

“Song of the pick”, de Gérard Sekoto
Para abrir el
pensamiento y lograr sacarlo del cuadro en el que es oprimido, para contar su niñez en un pueblo olvidado en los mapas en
tiempo del apartheid y el actual interés
económico por las minas de platino que sigue maltratando, aunque sea de otra
forma, a las familias del lugar, Moshekwa Langa “deja que el paisaje se dibuje solo” sobre telas, arrastrándolas
tras su vehículo hasta que la tierra de su pueblo surafricano se estampe en el textil.
Raphaël Barontini, por
su parte, integra —bajo la técnica del collage— materiales problemáticos como
postales coloniales “exotizantes” asociándolos con fotos de figuras de la
resistencia negra como Toussaint Louverture o San Mauricio, único santo
católico negro, para crear grandes
retratos textiles que cuentan historias reales o ficcionadas, que recompongan
un pasado original y teatralizado: este fruto de la criollización,
concepto nacido con el filósofo martiniqués Edouard Glissant, pone
en tela de juicio la dominación del canon occidental de la historia del
arte sobre los relatos africanos.
Joséfa Ntjam. “Paulette Nadal”
EuridiceZaituna Kala es
otro que cuestiona la invisibilidad de las féminas a través de una foto de mujer
negra desnuda anónima, foto partida en trozos, recompuesta y pegada sobre pedazos de cristal.
Desde su posición
poética, Joséfa Ntjam cree en los sueños de porvenires colectivos, tejiendo en
sus esculturas montajes fotográficos, instalaciones, relatos y conceptos que
apuntalan la mitología mágica africana, los rituales ancestrales, el simbolismo
religioso, la ciencia ficción y la filosofía, buscando en sus archivos
familiares como en la historia de los movimientos panafricanos por la
independencia o entre las figuras femeninas poco conocidas inspiradoras del
concepto de la negritud: Las hermanas Nardal, por ejemplo.
ALGUNOS DE
LOS ARTISTAS REPRESENTADOS
Gerard
Sekoto: Sudáfrica, 1913- Francia, 1993.
Moshekwa
Langa: Suráfrica, 1975 . Vive y trabaja en Ámsterdam, Países Bajos.
Raphaêl Barontini
: República democrática de Congo, 1978. Vive y trabaja en Bruselas (Bélgica).
Euridice Zaituna
Kala: Mozambique, 1987. Vive y trabaja en París.
Joséfa Ntjam:
Francia, 1992
Chinua
Achebe: novelista y poeta nacido en Nigeria, 1930-Boston, Estados Unidos, 2013.
“Deconstruir los
estereotipos, inventar una visión alternativa, criticar los sistemas de poder y
la explotación de los recursos, enfocar de otra manera la negritud y los varios
conceptos asociados desde el transicionalismo post-apartheid hasta la ‘tigritud’,
la ‘beattitude’ y la teoría especulativa negra son los ingredientes que
componen las instalaciones plásticas o conceptuales liberadoras y curativas de este
conjunto de artistas, que asaltan nuevos espacios con sus historias y motivaciones
personales y las de sus antepasados, desde Sudáfrica, Camerún, Egipto, Gabón, Malawi,
Mozambique, Nigeria, Tanzania, el Caribe, los Estados Unidos y Europa. Contando
nuestras propias historias, podemos observar un cambio de paradigma — dice Mo
Laudi—. El sonido del arte africano moderno es la respuesta al famoso y
suntuoso ‘Song of the pick’ (1947), de Gérard Sekoto, que ya anunciaba una
revolución anti-apartheid”.
El escritor nigeriano
Chinua Achebe se refiere a un refrán africano : “Mientras no tengan los leones sus propios historiadores, la historia de la
caza seguirá alabando al cazador”. Los artistas africanos contemporáneos ya
empezaron a escribir una historia diferente: la de los leones.