jueves, 18 de octubre de 2018

Conversatorio por la cultura cubana en Guanabacoa



Por: Ramón Torres
Ramòn Torres y María Elena Meneses fueron los conferencistas.
Como parte del programa de actividades por la cultura cubana que se celebra entre el 10 y el 20 de octubre presentes, la Casa de Cultura “Rita Montaner” y la Dirección Municipal de Cultura de Guanabacoa realizaron el conversatorio “Guanabacoa por la ruta del esclavo”.
Un panel de especialistas integrado por el Dr. C. Ramón Torres Zayas y la Lic. María Elena Meneses Muro, abordó los temas “Abakuá: elemento indiscutible de la Cultura Cubana” y “Los esclavos embargados: movilidad y reclusión durante la Guerra de los Diez Años”.
Durante sus investigaciones, Torres Zayas se ha interesado por en el impacto de la Cultura Africana en la nacionalidad de la Isla, Imparte docencia en la Facultad de Comunicación y la Facultad de Español para no Hispanohablantes de la Universidad de La Habana, mientras en Casa de las Américas desarrolla el ciclo de conferencias: Cultura de resistencia y resistencia cultural. Es además, Jefe de Redacción de la revista Somos Jóvenes, una publicación para adolescentes y el sector juvenil en Cuba y autor de los libros: Relación barrio-juego abakuá en la ciudad de La Habana, Influencia abakuá en la cultura cubana, La Sociedad Abakuá y el estigma de la criminalidad (en  coautoría con la MsC. Odalys Pérez, Abakuá: los hijos de èkpé (compilación) y Abakuá (de)codificación de un símbolo.
Meneses, por su parte, es investigadora del Instituto de Historia de Cuba. Premio Nacional de Investigación Histórica de la Academia de la Historia de Cuba 2017. Premio Relevante en el XVIII Encuentro de Estudios sobre las Guerras de Independencia en Cuba 2016. Ha participado en eventos científicos nacionales e internacionales con ponencias relacionadas con la temática de la esclavitud durante el siglo XIX en Cuba. Tiene publicado artículos en las revistas especializadas Cuban Studies e Hispania Sacra. Licenciada en Historia con Diploma de Oro por la Universidad de La Habana en el año 2013.
El encuentro sirvió de marco para que los participantes interactuaran con la exposición de "Bestiario Propio", que presenta la galería del local en su sala alternativa, a cargo del artista de la plástica Jorge Delgado.


lunes, 15 de octubre de 2018

Presentación del Conjunto Folklórico Nacional en el teatro Lázaro Peña



Por: Ramón Torres
Una rica marcha abakuá dio inicio al espectáculo
Como parte de las actividades por la jornada de la cultura cubana, el Conjunto Folklórico Nacional se presentó el sábado 13 de octubre en el teatro de los trabajadores Lázaro Peña, con una variada programación músico-danzaria.
Al compás de los tambores abakuá (de matriz carabalí) abrió el espectáculo, donde irrumpieron variados íremes que se incorporaron a una rica procesión de atributos, toques y parlas en “lengua” que le confirieron un toque mágico a la actividad.
Por su parte, las danzas de origen yoruba mostraron a una salamera Ochún (sincretizada con la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona nacional de Cuba), el intrépido Oggún, el enfermizo Babalú Ayé y el juguetón Elegguá. Cada uno, a su modo, contribuyó con la riqueza festiva de los orichas.
Cantos y danzas populares enlazaron diferentes espacios
La exhibición de otros bailes populares sirvió como vehículo para enlazar la producción religiosa, sagrada, con el espacio público, pues se sabe que uno y otro interactúan en la realidad cotidiana, de lo cual han emanado ritmos de reconocido prestigio internacional: dansón, son, guaracha, chachachá, mambo y casino, entre otros.
El teatro de los trabajadores Lázaro Peña fue sede de la actividad
El Conjunto Folklórico Nacional tiene carta acreditativa como uno de los mejores exponentes del quehacer popular cubano, y por más de 50 años ha representado a Cuba dentro y fuera del patio, con muestras de lo mejor y más exquisito de la cultura nacional tradicional.
Música y danza forman parte de esa identidad que caracteriza a la Isla, y ha servido durante mucho tiempo como puente para estrechar lazos de amistad y solidaridad con otras naciones.
El teatro Lázaro Peña, sede de la Central de Trabajadores de Cuba, se preció de contar con una expresión “desde la base”, esa que emana de los sectores más humildes, para colocarse en el más alto peldaño del quehacer artístico.

jueves, 11 de octubre de 2018

Libro Los hombres de Tatu como primicia en la Casa de África




Por: Ramón Torres

Tatu es el seudónimo con el cual se autodenominó el mítico guerrillero Che Guevara para pasar inadvertido como médico/combatiente durante la lucha descolonizadora que libraba el Congo (Zaire) hace más de 50 años.
Aquella campaña se transformó en escuela para quienes que lo acompañaron. Ese es, en resumen, el conjunto de testimonios que recoge Los hombres de Tatu, la historia plasmada a través de los protagonistas de esa inolvidable epopeya.
La Casa de África de la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana resultó el primer escenario donde se presentara el libro, porque ha sido tradicionalmente uno de los principales sitios de encuentro en el cual los combatientes internacionalistas en antiguo Congo belga han escogido como punto de reunión.
Los recuerdos de Víctor Dreke, Freddy Ilanga, Rafael Zerquera, Justo Rómulo Rumbaut, Oscar Fernández Mell, entre otros, son traídos a la escena, recontextualizando las enseñanzas del Che en tiempos en que se agudiza la lucha antimperialista y contra el vertiginoso impulso de un mundo unipolar.
Un material en la voz de los portadores, con un sabor a compromiso y el indiscutible rescate de la memoria colectiva, que llega a manos del lector como tributo al aniversario 90 del natalicio del Guerrillero Heroico y 51 de su desaparición física en tierras bolivianas.
El comandante Dreke (Moja en el Congo, que significa Uno en swahali), recordó algunos pasajes de la lucha guerrillera, y comentó que el material constituye otra de las muchas contribuciones para el rescate de la memoria histórica y una muestra de fidelidad a la Revolución cubana.


Fábrica de Arte Cubano: de cara al quinquenio




 Por: Ramón Torres
 Si me pidieran sugerir un proyecto que por su contagio y “frescura” acusa la diversidad cultural de nuestra juventud, no lo pensaría dos veces: la Fábrica de Arte Cubano (FAC) tiene notorias posibilidades de colocarse en el medallero.
Próximo a cumplir el aniversario V, la entidad alberga un conjunto de propuestas que van desde variadísimas presentaciones artísticas hasta concursos de carteles, fotografía, danza y dramaturgia.
El proyecto fue creado por el artista multidisciplinario X Alfonso, y consiste en un gran laboratorio de creación que expone lo mejor del arte contemporáneo de Cuba, con un marcado enfoque social y comunitario.
Miembros del proyecto durante una conferencia de prensa
Su sede, en el capitalino barrio del Vedado, descansa en la otrora fábrica de aceite El Cocinero, que cedió el Ministerio de la Industria Alimentaria a su homólogo de Cultura, otorgándosele entonces al Centro Nacional de Música Popular.
FAC tiene el privilegio de figurar como única experiencia de su tipo en la Isla por lo heterogénea, pues apoya, rescata y promueve la obra de artistas de cine, música, danza, teatro, artes plásticas, fotografía, moda, diseño gráfico y arquitectura.
Cinco años es poco (y mucho), depende de cómo se mire y de cuánto se haya realizado, pero el solo hecho de conocer que FAC no ha recibido ningún tipo de subvención, ni cubana ni extranjera, y que todo cuanto existe actualmente es resultado del esfuerzo personal de X Alfonso y los artistas que integran el proyecto, evidentemente lo acreditan como un centro cultural autofinanciado y sostenible de primera línea.

Realiza Casa de las Américas taller teórico-metodológico sobre Estudios Afroamericanos y Afrodiaspóricos



Por: Ramón Torres
Un taller teórico-metodológico sobre Estudios Afroamericanos y Afrodiaspóricos se realizó recientemente en la Casa de las Américas con sede en La Habana, que contó con la participación de académicos y activistas estadounidenses e investigadores cubanos.
Auspiciado por la citada institución y  la Diversity Global Agency, el encuentro se concibió como un foro reflexivo y propositivo sobre las metódicas investigativas de las culturas africanas y sus diásporas en América y el mundo, y espacio de análisis de diferentes experiencias, con énfasis en Brasil, Colombia, los Estados Unidos, Haití, México, Venezuela y otros países de la región.
El taller abrió las puertas a intercambios que ampliaron el sistema de relaciones académicas internacionales del Programa de Estudios sobre Afroamérica y, a su vez, profundizó su vínculo con el quehacer de relevantes investigadores cubanos.
Tres paneles de expertos (dos de los Estados Unidos y uno de Cuba) dialogaron con sobre sus experiencias investigativas  y académicas, según el programa previsto.